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Hacia una posible autofinanciación de los museos. Tema. "MECENAZGO" Aporte informativo: Beatriz Segni (Museo de Arte de Piriápolis) Coordinación y diagramación: René Boretto |
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Patrocinio y mecenazgo
La publicidad convencional sigue ocupando una parcela importante en la
partida presupuestaria de las compañías. Pero también es cierto que las empresas
buscan cada vez fórmulas que les ofrezcan mejores resultados a corto plazo. Es
lo que antes hemos denominado publicidad no convencional o below the
line, entre los que se encuentran, además de otros soportes que veremos más
adelante, el patrocinio y el mecenazgo. El patrocinio y el mecenazgo son términos que
están teniendo un gran auge en los últimos años, debido a la rentabilidad que
aportan a la empresa, en el 2000, la inversión que las empresas dedicaban a esta
partida era ya de más de 310 millones de euros. En cuanto a sus objetivos, no está muy clara su diferenciación si nos
centramos en el aspecto del desarrollo de la actividad. Suele distinguirse más
bien en el plano del beneficio comercial; mientras que las acciones de
patrocinio se centran en productos tangibles, el
mecenazgo lo hace en
productos o servicios más intangibles, utilizando formas de comunicación más
indirectas, tenues o sutiles y dirigiéndose al terreno de la cultura o del arte.
En el caso del término sponsor (esponsorización) nos estamos refiriendo
al mismo tipo de acciones centradas en el ámbito deportivo. El patrocinio normalmente pretende satisfacer un doble objetivo: un
rendimiento comercial y otro de imagen. Podemos servirnos de él para obtener una
imagen positiva de la empresa. Nos ofrece una nueva dimensión de la empresa y
una relación diferente con sus públicos, ya que no se considera sólo la
dimensión de cliente o comprador, sino otras más humanas, esto es, el hombre
como amante del arte, de la cultura, del deporte... Los actos de patrocinio son
actos institucionales que transmiten la cultura de la empresa y hacen compartir
su visión del mundo. La gestión del patrocinio debe regirse de acuerdo a cuatro principios
básicos: Entre los objetivos fundamentales del patrocinio se encuentra el construir
una imagen de marca, asociada a ciertos valores que simbolicen la actividad
objeto del patrocinio. Pero a su vez existen otros objetivos secundarios: la
revalorización de un producto, la motivación de la fuerza de ventas, la
aceptación social, el cambio de un estado de opinión, la obtención de cobertura
en los medios de comunicación...
La rentabilidad y utilidad del patrocinio dependerá del acierto en la
elección del evento patrocinado y del público al que se dirija. Pero la clave
del éxito reside en que se asocie la imagen del patrocinador a las cualidades o
beneficios del evento patrocinado, creando y dotando de un estilo propio al
acontecimiento. Para que los medios proyecten una imagen positiva de la empresa que patrocina
un evento, son necesarias cuatro acciones comunicativas: La última fase es la evaluación de los resultados en relación a tres aspectos
concretos: el grado de cumplimiento de los objetivos iniciales, el mantenimiento
de sus efectos en el tiempo y la extensión espacial de los mismos. No me gustaría finalizar el presente apartado sin indicar la máxima que debe
cumplir este tipo de acontecimientos: de cada euro invertido en estas variables
de comunicación, se deben gastar dos euros en darlo a conocer. Extraido del libro "Marketing en el Siglo XXI. Cap. 8: La comunicación integral en el marketing. |
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